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Accesos
directos :
- Madre Teresa Cortés Baró
- Escudo
- Madre Teresa Albá Busquets
- Madre Encarnación Canals
Nuestra
Congregación, fundada el 9 de julio de 1792, fue en su inicio
una Hermandad de Caridad o Pía Asociación de Senyoras
Hermanas Enfermeras dedicadas al servey dels Pobres del Hospital
General de Santa Creu de Barcelona, fundada gracias al legado
del Marqués de Llupiá, quien subvencionó esta
obra pía.
Nuestra
fundadora fue la Madre Teresa Cortés Baró, que impulsó
la fundación y, con su ejemplo marcó el carisma de
caridad y dedicación a los necesitados, que se ha mantenido
fielmente a través de los años. Centró su espiritualidad
en el lema:

En
1794 la Madre Teresa Cortés tuvo que ser substituida por
la Hermana Joana Perset Buxeda, debido a la grave enfermedad que
sufría la Madre Teresa que la obligó a retirarse del
servicio del Hospital. La Madre Joana Perset siguió el camino
iniciado de generosa entrega por su predecesora, haciendo crecer
la Hermandad, con nuevas vocaciones hospitalarias.
Nació
en La Pobla de Segur (Lleida), el 20 de diciembre de 1762. Su padre
Benet era el cirujano del pueblo, su madre Elisabet era hija de
un tejedor de Peramea. Teresa perdió a su padre cuando sólo
tenía cuatro años; por ese motivo su madre junto con
los otros tres hermanos de Teresa se trasladó a otro pueblo
para encontrar ayuda de sus familiares.
A los
20 años, Teresa se siente atraída por el ideal de
servir a los pobres por amor a Jesucristo y parte hacia Francia
con otras cinco jóvenes para formarse como Hijas de la Caridad.
En
1790 regresa a España para servir a las pobres enfermas del
Hospital de la Santa Cruz de Barcelona. La Junta del Hospital descubre
en seguida sus buenas cualidades y le demuestra plena confianza
dejando bajo su responsabilidad Departamentos importantes.
El
9 de julio de 1792 viste el hábito de la nueva Hermandad
Hospitalaria de la que es nombrada Superiora o Mare.
A pesar de su delicada salud trabajaba sin descanso para consolidar
la recién formada Comunidad.
Se
ve obligada a tomarse períodos de descanso fuera del Hospital
pues su enfermedad se va agravando, a pesar de sus deseos de seguir
atendiendo a sus queridas enfermas. Finalmente en el mes de octubre
de 1793 escribe a la Muy Ilustre Administración del Hospital
presentando la renuncia de su cargo y enviando el Escudo.
Acabando
sus días en el Monasterio de San Juan de Barcelona donde
se encontraba gravemente enferma cuando hizo su renuncia.
Las Hermanas estaban limitadas al servicio del Hospital de Santa
Cruz, del Instituto Mental de la Santa Cruz (San Andrés),
del Hospital de San Lázaro (leprosería), teniendo
por único Superior a la Junta de Administración de
estos Centros asistenciales. No pudieron empezar a extender su carisma
hasta el año 1927 en que solicitaron la aprobación
de Roma de la Pía Asociación como Congregación
religiosa. Fueron trámites muy delicados que realizó
la que sería primera Superiora General Madre Teresa Albá
(1927-1936).
El
16 de julio de 1927 quedaba constituida la Congregación de
Hermanas Hospitalarias de la Santa Cruz de Votos simples, con reconocida
autonomía,
eligiéndose un nuevo Escudo con las ramas de palma y azucena
como símbolo de sacrificio y pureza, una cruz en el centro
con la palabra CHARITAS, expresión del espíritu que,
a través de los tiempos había distinguido a las Hermanas
del Santo Hospital.
La
Hermana Encarnación Canals, fue su gran colaboradora desde
que recayó sobre la Madre Teresa, la dirección de
la Comunidad de Hermanas en 1914; a su vez, la sucedió en
el cargo de Superiora General, primero provisionalmente durante
el período de la guerra de 1936-1939 por el fallecimiento
de la Madre Teresa, y luego por elección Capitular. Dio un
nuevo impulso a la Congregación abriendo nuevos caminos de
servicio hospitalario y fomentando la buena formación espiritual
y humana de las Hermanas para que su servicio de caridad fuese lo
más competente posible. Fundó nuevas Comunidades y
en 1939 inauguró la Casa Noviciado en la Casa Santa Cruz,
uno de sus mayores anhelos debido a la importancia que para ella
tenía la cuidada formación de las novicias, futuras
Hermanas Hospitalarias.
Madre
Teresa Albá Busquets (1857-1936). Nació en
Sant Pere de Ribes (Barcelona) el 1 de noviembre. De familia
labradora y muy cristiana, en ella aprendió el amor a
Dios y al prójimo. De carácter dócil y
bondadoso, habituada al trabajo y a la oración, en 1880
se sintió llamada a servir a Dios en la persona de los
pobres enfermos y necesitados ingresando en la Comunidad de
Hermanas de la Caridad del Hospital de Santa Cruz de Barcelona.
Se entregó plenamente al servicio de caridad en todas
las tareas que le fueron encomendadas por sus Superiores, quienes
pronto descubrieron en ella sus cualidades para la dirección
y su acierto como guía espiritual de Postulantes y Novicias.
Le fueron confiados diversos cargos de responsabilidad hasta
que finalmente, y por total unanimidad, en 1914 fue elegida
Mare de la Comunidad de las Hermanas, dejando un
inolvidable ejemplo de caridad con los pobres y de gran solicitud
con las Hermanas. |
Madre
Encarnación Canals Comas (1880-1943). Nacida en Barcelona
el 26 de agosto de padres muy cristianos. Desde su tierna infancia
fue educada en las más sólidas virtudes por su
piadosa madre. Muy pronto se despertó en ella la vocación
religiosa, creyendo que el Señor la llamaba a una vida
de oración y silencio pero a los 15 años conoció
el Hospital de Santa Cruz causándole profunda impresión
ver las necesidades de los pobres enfermos y las Hermanas que
cuidaban de ellos.
Este hecho cambió el curso de su vida de tal modo que,
después de resolver sus dudas e invocar la ayuda de la
Virgen María, ingresaba en el Santo Hospital en 1898.
A pesar de su delicada salud se entregó con abnegación
a todo cuanto disponía la obediencia destacando en seguida
por sus virtudes de caridad y comprensión. |
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